martes, 8 de febrero de 2011

CHILE AÑO 2009

HISTORIA
El año 2009…
A  Chile trajo sus gracias
La listeriosis, la peste porcina
Y la colusión de las farmacias.

CONSUMISTA

  CONSUMISTA
¡Nunca tu cara…
Había estado tan resplandeciente
Tan diáfana tu mirada
Ni tu sonrisa tan angelical
Hasta que apegada a mi cintura
Entramos a una liquidación final

POBRECITO

     POBRECITO
            I
¡Te juro que no quería!
¡Te juro que no quería!
No fue mi intención
Engañarte el otro día.
            II
Fue la negra Andrea
La que se me ofrecía
Y como no me acompañaste
Sólo aproveché mi soltería.
            III
¡Te juro que no quería!
¡Te juro que no quería!
Pero si no lo hacía
Quedaba en duda mi hombría.

           IV
Fue la negra Andrea
La que se me ofrecía
Me ayudó a tener más experiencia
Para cuando seas mía.

POESÍA PARA EL QUE ENTIENDA

.-  HASTA EL ALMA
          I
¡Ayúdame Dios mío!
¡Ayúdame Dios mío!
Desde el baño
Gritaba Rodrigo.
        II
Te sientes muy mal
Le decía su padre
Cómete un lomito
Que yo te invito.
       III
¡Ayúdame Dios mío!
¡Ayúdame Dios mío!
Te juro que nunca más
Bebo sin sentido.
      IV
¡Si fue sólo una cerveza!
La que me ha hecho daño
Y ahora estar abrazado
A esta taza de baño.
            V
¡Ayúdame Dios mío!
¡Ayúdame Dios mío!
Te juro que nunca más
Bebo sin sentido.
           VI
Porque no es agradable
Sentirse tan humillado
 A boca abierta y arrodillado
Abrazado a esta taza
Botando lo comido,
Lo bebido y lo bailado.

LA REFUGIADA AFGANA

                                    LA REFUGIADA AFGANA.

Cuando egresé de cuarto medio, me regalaron un par de cosas muy significativas, recuerdo muy bien una hermosa agenda de parte del “muerto García”, un compañero de curso, una máquina de afeitar eléctrica de parte de mi “viejita” y unas revistas del National   Geographic que en esos años sólo llegaban vía suscripción y en idioma inglés, de parte de un tío. En un principio las revistas no las tome en cuenta pero, en un momento de no hacer nada comencé a revisarlas y a entender  medianamente lo que decían. Sin duda estuve que perfeccionar mi inglés… Al llegar a la revista de Junio del año 1985 quedé realmente impactado al ver su portada, era la expresión más linda de una niña que había visto en mis años, con una mirada tan nítida que mezclaba una sensación de impotencia y rabia junto a inocencia y calidez…era de una joven afgana refugiada en un campamento en Pakistán.
Con el pasar de los años y muchos cambios de domicilios las revistas ya no están sin embargo esa mirada jamás pude borrarla de mi mente. En una de las tantas esperas en la peluquería, mirando una revista que allí había, con gran sorpresa y alegría vi un artículo en donde aparecía la misma niña afgana y un relato realmente hermoso del fotógrafo Steve Mccurry; quien tomó aquella magnifica fotografía. He aquí parte de ésta maravillosa historia.
“Sharbat Gula fue fotografiada cuando tenía 12 años por el fotógrafo Steve McCurry, en junio de 1984. Fue en el campamento de refugiados Nasir Bagh de Pakistán durante la guerra contra la invasión soviética. Su foto fue publicada en la portada de National Geographic en junio de 1985 y, debido a su expresivo rostro de ojos verdes, la portada se convirtió en una de las más famosas de la revista.
Esta chica misteriosa que fue portada en Junio de 1985 de la revista “National Geographic, cautivó a todo el mundo a través de esa mirada magnética y profundos ojos verdes que transmitían la dura vida que había llevado. Sus padres murieron durante los bombardeos de la Unión Soviética contra Afganistán y junto a su hermano, viajaron a principios de los 80 a través de las montañas, hasta un campo de refugiados en Pakistán, Nasir Bagh.”
Diecisiete años después, McCurry quiso averiguar qué había sido de la chica, de la que no conocía ni su nombre, por lo que decidió volver a la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán. Era su última oportunidad de localizarla, pues el campamento de refugiados sería cerrado. Para identificar con seguridad a la chica en caso de encontrarla se procedió a escanear el iris de sus ojos a partir de la fotografía.
Acompañado en su búsqueda por Rahimullah, un importante periodista del país, sólo obtenía falsas pistas, mujeres con un sorprendente parecido físico, rumores de que falleció a los trece años de edad a causa del parto de su primer hijo, ...Desalentado regresa a Estados Unidos, aunque dejando a Rahimullah continuar con la búsqueda.
Rahimullah encuentra a un hombre que asegura ser el hermano de la muchacha de la foto, así que junto a Boyd Matson, compañero de McCurry, se presentaron en su casa.
Afortunadamente lograron obtener el permiso del marido y de sus tres hermanos para hablar con ella y verla, pero con el rostro oculto tras un velo. Ya sabían que su nombre Sharbat Gula. La periodista Carrie Regan, encargada de hablar con ella y hacerle unas fotos, dijo de su entrevista con la refugiada que pertenecía a la etnia pastún, casada y con tres hijas. Se desconocía su año de nacimiento, pero calculaba que tenía alrededor de 30 años.
Finalmente, tras la autentificación del iris e investigaciones del FBI, se llega a la conclusión que se trata de la misma persona, por lo que Steve McCurry se desplazó inmediatamente a Pakistán, donde se produjo el encuentro entre ambos. Autorizado a volver a fotografiarla, las nuevas imágenes de Sharbat muestran el deterioro causado por el paso del tiempo debidas a la marginación propia de su sexo y las penalidades de ser una refugiada”
               

                 

LAS TARJETAS DE CRÉDITO

.-                                                   ÉSTE PRECIO ES CON TARJETA.
Jaime Bórquez Zuñiga
El fin de semana recién pasado, como muchos otros y empujado por la vorágine de Liquidaciones en el comercio local, concurrí junto a mi familia a la ciudad de Osorno en el Sur de Chile. Después de haber caminado por sus calles y  haber degustado mi dosis mensual de comida chatarra, entramos a una de la grandes Multitiendas existentes en la ciudad.
La intención era comprarle un artilugio a mi mujer a   quien se le acerca rápidamente su cumpleaños, miramos por aquí y por allá, hasta que en un extremo de un escaparate encontré lo que buscaba. Nos atendió un joven muy simpático que sin más nos mostró todas las bondades del producto: marca, procedencia, respaldo, servicio técnico, etc. Llegando a un entendimiento mutuo; era el producto indicado para el gusto de mi señora y especialmente para las “lucas” en efectivo que portaba.
¡Me gusta el de color rosado! - le dije muy seguro al vendedor.
¡Muy bien señor! – me contestó,¡ voy a bodega y se lo traigo!
En el intertanto fui sacando uno a uno los billetitos arrugados del bolsillo de mi pantalón, hasta que tuve la cantidad marcada en el precio. Llega el vendedor, le entrego el dinero y escucho de su boca algo que aun me da vueltas en mi cabeza: “SEÑOR, ÉSTE PRECIO ES CON TARJETA”. Honestamente dicha frase no era parte de mi vocabulario, como los ya conocidos, ¿dona parte de su vuelto? o ¿acumula puntos?, a los que nos tienen  acostumbrados los Supermercados de nuestro país. Fue algo que me dejó atónito, impertérrito, estupefacto, el vendedor  me decía, si no tienes nuestra tarjeta no eres nuestro cliente, TÚ aquí no vales, tu  efectivo aquí no vale, “tu plata vale hongo”, la moneda de cambio de mi Multitienda es la tarjeta de color verde.
Sin más, agache la cabeza y como hombre educado que me considero, sólo atine a decir ¡No, muchas gracias, me voy a otra tienda!
Lo único que espero muy sinceramente, que cuando salga a comer junto a mi familia al Cavis de Humberto Burgos o donde La Quenita en Río Bueno, o en El Rincón del Marisco en La unión, las chiquillas que nos atienden no me digan: ¡señor dona parte de su vuelto!, ¡acumula puntos! o el precio de la Pichanga o el Mariscal es ¡sólo con Tarjeta!…